Nos quedaba algo pendiente en Burkina Faso, los pueblos más
tradicionales del país, más místicos, más animistas, y más respetados….los
pueblos Lobi!! Así que nos pusimos en marcha para redescubrir que aún se puede
vivir cómo si los años no hubieran pasado, sin ropas, sin luz, sin agua y por
supuesto guiados por rituales místicos y animistas. Construcciones de casas muy
pequeñas para escabullirse de sus enemigos, con secretos en cada habitación
para jamás ser descubiertos, y con tumbas y fetiches en su “court” para conocer
todo lo que les depara. Esta población sigue viviendo a base de sacrificios;
cuando algo les inquieta le preguntan al fetiche, y éste les da la respuesta y
el sacrificio que consecuentemente deben realizar. Siguen manteniendo las
ceremonias de iniciación, cuando consideran que un niño o una niña llega a la
edad adulta. Las ceremonias son cada 7 años, de manera que los jóvenes
iniciados pueden tener desde 10 años hasta
17; son los ancianos de cada familia quienes decidirán si son
suficientemente maduros para ser iniciados. En la etnia Lobi, cada pueblo
supone una familia, y dependiendo de lo tradicional que sea dicha familia el
iniciado será sometido a diferentes rituales. A los más tradicionales se les
afilaran los dientes, y a los menos simplemente se les dará un nombre; el
nombre de lo que deben llegar a ser. Pues en los pueblos Lobi, solo se adquiere
un verdadero nombre después de ser iniciado, hasta entonces todos los niños y
niñas tienen nombres predeterminados. Por ejemplo todos los primeros varones se
llaman de una manera, los segundos de otra….y así sucesivamente.
Como podéis imaginar fue como viajar en el tiempo, y
continuamos en ese viaje hacia los pueblos Gan. Allí conocimos a su rey, un
joven de 29 años, elegido por linaje y por los ancianos. Con 5 mujeres, algunas
elegidas por él y otras heredadas del antiguo rey. Considerado un intelectual
por haber ido a la escuela, y obligado a dejar la vida que llevaba en la
capital para reinar dicha etnia. Encargado de resolver todos los problemas
sociales, pero sin inquietarse demasiado, pues no parecía muy estresado pasando
la tarde a la sombra de un árbol.
Durante todo ese recorrido también pudimos observar la
llamada fiebre del oro! Como mujeres y hombres dejan sus hogares para ir en
busca del oro. Cavando en la tierra, y examinándola, grano por grano, para
encontrar pepitas de oro. Un trabajo
manual y muy duro teniendo en cuenta que estamos a casi 40 0 y que pueden pasar jornadas sin encontrar
nada.
Como última guinda de nuestro tour nos dirigimos a Benin, un
largo viaje lleno de polvo, calor y km!!! A pesar de las dificultades que nos
encontramos en la frontera cruzamos el país para poder adentrarnos al parque
nacional de Pendjari, donde nos esperaba una rica fauna por ver. Encima del jeep
divisamos manadas de búfalos, facocheres, diferentes tipos de antílopes, de
monos, de aves, familias de elefantes cruzando delante nuestro, hipopótamos y
cocodrilos dándose un baño, y al fin conseguimos ver al rey, 4 leones muy
madrugadores que parecían hasta dóciles al pasar frente a nuestros ojos.
Una rica experiencia antes de decir adiós a nuestras visitas
y volver a Bobo a continuar nuestro trabajo.

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