Por supuesto que la mayoría de la población no sabe ni leer
ni escribir, buscan otras alternativas a su distracción! Los más pequeños son
los mejores en inventar juguetes, atando unas cuantas bolsas de plástico construyen
unas cuerdas de saltar; con una caja de atún y 4 chapas construyen un cochecito
para arrastrar; con dos troncos largos realizan una magnífica herramienta para
coger los mangos del árbol; con una
carretilla logran el mejor y más divertido transporte para los más pequeños.. Y
por supuesto no olvidemos los juegos más míticos, como molestar y amenazar a las
pobres cabritas del corral; jugar a las canicas, hacer girar y girar un neumático
con una rama; bailar al propio ritmo que se hacen ellos mismos, y como no; la
eterna guerra de palos...los más pequeños reciben de los medianos, y éstos de
los más mayores. Entre los juegos y
pasar todo el día fuera de casa, las hermanas mayores son la sucesión de las
madres y deben encargarse de sus hermanas pequeñas, y de toda responsabilidad
de su hogar. A veces esto ya les toca desde los 5 años, y vemos a niñas de esa
edad cargando con un bebé en la espalda, criándolo ella misma, subiendo los
cubos de agua de los pozos como si de plumas se tratara, cortando leña con una
hacha para preparar el fuego para cocinar, y por supuesto lavando la ropa de toda
la familia con la mayor destreza.
Pues otra realidad
digna de comparar es el sistema familiar. A partir de que un niño sabe andar ya
es independiente, de manera que a partir de 1 añito todos los críos van solos,
sin ningún control, y por desgracia también…sin ningún vínculo maternal, ni
paternal..
Por eso, cuando estos pequeños ven a un blanco y éste les
recibe con los brazos abiertos para llevárselo al cuello, o para hacerle
caricias, o simplemente para prestarle atención.. éstos quedan absortos por el
“toobabo”, y ya no existirá un día en que no vengan corriendo y se nos tiren al
cuello. Aunque parezca que se pueden llegar a acostumbrar a nuestra presencia cada
mañana vienen corriendo y gritándonos a darnos la mano pues no hay otra
estimulación mejor! Aunque también están aquellos pequeños a los que hacemos el
efecto contrario y empiezan a llorar o se van corriendo con solo oír la palabra
blancos!!!
Falta de atención, de
afecto, de vínculo, de estimulación, de educación… creo que es mejor que lo
veamos como una de las grandes diferencias culturales, que jamás podremos
entender.. Pues también cabe destacar que aquí no existen niños huérfanos; ya
que aunque prestar atención no sea lo suyo, la mayoría de burkinabeses
encuentran un lugar en sus casas para acoger a hijos de amigos o familiares lejanos
que se han quedado solos; todos son una gran familia.
Sin embargo..esto no es lo peor que nos queda por
comentar…pues existe otra realidad de los niños..los que van con una lata
colgada en el cuello paseando descalzos por la calle, pidiendo dinero, y
recitando palabras coránicas que para nosotros no tienen ningún sentido.
Primero de todo hay que saber diferenciarlos, pues hay los niños que piden por
pedir, y hay los niños enviados por el iman (el cura musulmán). Los niños que
piden por pedir son enviados por sus padres, pues a éstos les parece más
rentable que consigan algo de dinero por las calles a que vayan al colegio. Los
niños enviados por el imán, son consecuencia de la religión musulmana. El Corán
dice que uno mismo debe saber encontrar sus alimentos, y el único camino para
los niños es mendigar, así que dejan sus pueblos y sus casas para irse a la
gran ciudad y aprender a pedir para poder conseguir su alimento diario. Como
arreglamos esto? Por supuesto que la opción no es dar, nunca! Pero...una cosa
es extinguir un comportamiento para favorecer otro como puede ser la insistencia de ir al
colegio, y otra es extinguir un comportamiento que proviene de su fe…

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