Si los ciudadanos de Bobo se toman algo en serio es el
descanso, no es que vayan muy estresados durante la semana..pero el fin de
semana aumenta más su condición de reposo. Os diríamos que son capaces de
permanecer todo el día en la misma postura y sin hacer nada de nada. Las calles
se llenan de bancos donde ellos se sientan y simplemente pasan el día, incluso
es cansado para ellos mantener una conversación!!
Sin embargo hemos tenido suerte pues hemos pasado aquí
cuatro fines de semana, sin contar con el primero que fue cuando llegamos, los
otros tres han ofrecido algún acontecimiento a nuestra distracción y por
supuesto un atractivo cultural que nos ha llenado más o menos.
El primer fin de semana, Capi nos dijo si queríamos ver una
boda típica de aquí, que se celebraba en una aldea cercana, en Satiri. Como
íbamos a decir que no? Nos emocionaba conocer nuevas celebraciones y más ser
partícipes de ellas!! Quedamos a las 8 de la mañana para salir hacia allí, y
esto nos comportó un nuevo descubrimiento más, en Burkina, o quizá en África,
la puntualidad no existe..pues acabamos saliendo de aquí a las 9.
Cuando llegamos a la aldea dimos una vuelta para reconocer
la zona, y por supuesto los niños se encargaron de hacernos un reconocimiento a
nosotros. Fuimos a ver los millones de pozos que tienen, un depósito que alguien
realizó y que nunca funcionó, y más de su vida cotidiana y tranquila. Después
fuimos a la “court” (patio interior que comparten un conjunto de casas) a
“esperar” a la novia, pues se suponía que venía de Bobo-dioulasso. Ya que el
pueblo era el de la familia del novio, el
cual estaba en la aduana trabajando, ¿se iban a casar sin verse? Gran
pregunta sin respuesta jeje, y así fue, nos fuimos de allí sin saber si era un
matrimonio forzado, si la novia se había fugado, o simplemente habíamos vivido
un domingo normal en Burkina, esperando....Pues la novia no apareció!
El siguiente fin de semana participamos en una celebración
para el padre de Capi, quien es privilegiado pues ha podido ir a la Meca, en
avión, por supuesto. Ha estado un mes fuera, y quien logra estar allí, al
llegar a casa debe hacer una fiesta para compartir las experiencias vividas con
sus familiares, amigos y vecinos; y por supuesto, nosotros. Aunque…digamos que
no hubieron grandes palabras, aunque comida….por un tubo! Blanca se encargó de
preparar “too” con las mujeres que ya había conocido el fin de semana pasado. Allí redescubrimos a la novia desaparecida quien
ya se estaba vistiendo con el traje, peinado y tatuajes de henna tradicionales
(en el moño del pelo, se le pone dinero), pues en dos días se casaba. Aquí una
boda puede durar hasta una semana, y lo mejor es que en la ceremonia no están
presentes ni el novio ni la novia!!

Oye, pues no son nada aburridos los fines de semana no??:)). lo mejor, la boda!!jaja
ResponderEliminar