La isla de Boracay es famosa por su White Beach de 3km de arena blanca y eso hace que el lugar se haya llenado de bares con la música a todo volumen y esté repleto de gente.
Pero también alberga otra playa llamada Bulabog más pequeña y acogedora, y famosa por ser el mejor sitio del mundo para hacer kite-surf, así que, porque no aprender?
Después de hacer un chequeo en las escuelas de kite-surf, nos mudamos de White Beach a Bulabog, al guest house Banana. Un sitio que nos acogió con los brazos abiertos, el dueño era un catalán y estábamos solos en la casa, de manera que comedor y cocina todo para nosotros!! Nos sentíamos como en casa, y teníamos un balcón encima del mar que era una delicia.
Estuvimos 5 días haciendo el curso de kite, que resultó más duro de lo que imaginábamos, pero muy divertido cuando Blanca salía volando detrás de la cometa por una ráfaga de viento!! A medida que pasaban los días, mejorábamos, dominando la cometa y enfrentándonos al mundo de la tabla. Finalizamos el curso con algunas magulladuras..pero con la satisfacción de haber surfeado unos metros (unos más que otros…).
Pospusimos nuestra marcha 2 días más, pues la vida allí nos atrapaba, así que aprovechando nos fuimos de excursión con el catalán y amigos suyos filipinos, a una isla nativa, virgen y preciosa. La exploramos, hicimos un picnic y a la hora de irnos, nos encontramos que la marea estaba demasiado baja. Así que los hombres al agua y a empujar la barca a aguas más profundas, cosa que fue bastante divertido, y aunque al principio lo veíamos crudo, al final lo conseguimos. Acto seguido nos fuimos y el anochecer nos acompaño junto a un cielo con millones y millones de estrellas.
Finalmente pudimos dejar ese lugar y nos fuimos dirección Cebu, cogiendo un autobús y un barco de 13 horas.
domingo, 16 de mayo de 2010
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Que lujos en la suite!!!!!
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