lunes, 14 de enero de 2013
Empezando el nuevo año en Ghana
El viaje a Ghana fue más duro de lo que pensábamos, tal y como recogimos el visado nos metimos en un bus dirección a la frontera, el primer incidente no tardó en llegar, a la salida de Ouagadugu el conductor, quien se creía el amo de la carretera, arremetió contra una furgoneta, y claro está empezó el caos. Todos querían enterarse, llegaron los policías con la cinta métrica para verificar la situación, y por supuesto esto se resume en una hora de viaje perdida… De todas formas llegamos a la frontera, y para cruzarla el caos continuó, que si metidos en un taxi más de 7 personas, luego una moto para cruzar, y finalmente otro taxi que nos llevó a Volga, ciudad donde queríamos coger un autobús directo a la playa!!!
Llegamos a Volga a las 6 de la tarde y solo había un autobús que iba hacia el sur, hasta Kumasi, como no había otra elección decidimos cogerlo, la sorpresa fue que solo quedaba un asiento libre, y el otro debía ir sentado en un taburete! (Esto nos recordó a la experiencia de cruzar de Laos a Vietnam, pero esta vez éramos nosotros quienes no teníamos asiento). El viaje duró casi 12horas y aunque nos turnamos un poco Alberto apechugó la mayor parte del tiempo..
Fue un viaje largo ya que estuvo plagado de controles policiales, que más adelante nos enteramos que los resuelven poniendo 1 cedi en el permiso de conducir…y así todos contentos!
Llegamos a las 6 de la mañana a la llamada ciudad de Kumasi, y sin pensarlo tomamos un mini bus hasta Accra, más de 4horas se sumaban a la ruta. Llegamos agotados, y buscar el hotel supuso más dificultad de la que creíamos, sin embargo sirvió para familiarizarnos con el transporte público de aquí, el tro-tro, furgonetas que se llenan a rebosar y donde siempre cabe uno más. Por menos de 1 cedi te llevan a más de 20 km y al fin encontramos el lugar, Krokobite Beach, una playa repleta de guiris y de africanos ricos que hasta montan en caballo allí mismo; pero no nos sentíamos en nuestro lugar con dicho caos! Así que nos mudamos a la siguiente playa, Lagma Village, donde encontramos tranquilidad y una casita delante del océano, ideal para despedirse del año!! Así que una vez ubicados fuimos a visitar la supuesta playa más bonita de la zona, Bojo Beach, la cual resultó ser otro lugar VIP para los africanos ricos. Una playa envuelta de agua como si fuera una pequeña isla, con arena blanca y con barcazas de colores, cayucos.
Ghana desprende mucha más actividad que Burkina, así como también un mayor desarrollo, que sumado a la verde vegetación lo convierte en un país mucho más rico, agradable y con mejores carreteras. Que se traduce en gente más espabilada, y menos discriminación clascista, aunque sigue existiendo. Accra, una ciudad caótica en la que no pasamos más de una hora.
Pasamos fin de año tomando una buena cena y las 12 uvas delante del océano! Aunque…no estuvieron muy clavadas esperamos que cuenten igual!!!
Nos dimos los primeros baños y descubrimos las fuertes corrientes que hay, uno no se puede despistar! Así como también cada tarde observamos como los cayucos volvían de pescar con su tripulación uniformada cantando y bailando al unísono!
Nos sorprendió el movimiento de la cultura rasta que hay en estas playas!! Viniendo de países vecinos como Togo, encontramos a hombres rasta quienes cumplían todos los requisitos de dicha cultura y religión. El pelo lleno de rastas por supuesto, sin comer carne ni pescado, sin beber alcohol, y creyendo en un catolicismo nacido en Israel y llevado a Etiopía. Donde se cree que Jesús era negro, y nació el 7 de enero. Toda una historia plagada de curiosidades.
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