Dejamos las playas de Brasil, para llegar al país más alto del mundo, Bolivia. Nuestra primera parada fue Santa Cruz, una ciudad moderna dentro de la tradicional Bolivia, así que aprovechando sus modernidades fuimos al cine después de más de un año! Y…éramos 6 en la sala!
Al día siguiente partimos hacia la Paz, donde íbamos a encontrarnos con los padres de Blanca. La llegada fue dura pues no esperábamos tanto frío, pero claro estando a más de 3600m! La Paz es una ciudad caótica y encantadora, que se encuentra en un literal agujero, limitado por la ciudad de El Alto, a 4000m. Sus habitantes visten típicamente, todas las mujeres con enormes faldas, mantones, trenzas largas y un bombín! Son muy graciosas y todas muestran sus ventas, desde telas, humitas y empanadas, hasta embriones de lama y artilugios para hacer magia.
Una vez llegada la visita, organizamos una ruta en 4X4 hacia Cochabamba, Sucre, Potosí y acabar en Uyuni. Todas las ciudades mantenían el mismo perfil colonial, con una plaza central arcada, calles estrechas y empinadas que ponían de manifiesto la dificultad añadida por la altura y mercados repletos de colores.
Sus habitantes iban variando en su indumentaria, así como también en la lengua hablada (quechua, aimara e incluso guaraní). En Cochabamba llevan sombreros blancos y en los alrededores de Sucre viven tribus en que los hombres usan casquetes y las mujeres sombreros de copa de colores, y mantas.
Las carreteras fueron más difíciles de lo que pensábamos, pues no eran todas tan transitadas. Sin embargo, gracias a ello pudimos conocer aldeas andinas situadas a más de 4500m y lindos pueblecitos rurales extendidos por sus altiplanos, quienes esconden mucha belleza, auntenticidad y paisajes de lo más curiosos, poblados por miles y miles de llamas. Por otro lado, parecía que hiciéramos una ginmcama, seguiendo desvíos que no mostraban ningún destino, cruzar ríos, pelearnos con los autobuses, comer mucho polvo!! Y por supuesto sumar horas y horas por pocos kilómetros.
En Sucre conocimos el típico mercado dominical en la aldea de Tarabuco, donde acuden todos los habitantes de los alrededores para comprar todos los objetos cotidianos, y comer en los patios comunitarios. En Potosí, conocimos la explotación minera; la ciudad más alta del mundo, y eso no afecta a que todas las calles estén en subida, claro!Está protegida por el cerro Rico, la minería es el motor de la ciudad. Fuimos a conocer las minas y lo hicimos de tan cerca que tuvimos en nuestras manos la dinamita que usan, nos metimos en túneles donde había que pasar estirados y masticamos coca para poder superar la falta de oxígeno. Sin embargo, lo peor era ver que ese, era el día a día de muchos mineros, arrastrarse sin oxigeno, dinamitar, y mantenerse debajo de la tierra durante 8horas picando una pared. Jóvenes que habían empezado a los 10 años, y que lógicamente era lo único que sabían hacer. Dicha visita fue muy impactante, pues los métodos empleados son los mismos que en el siglo pasado, sin embargo la plata ya empieza a extinguirse, y aunque se siguen extrayendo otros minerales, no le queda mucha vida minera a este cerro. Los mineros adoran y creen en el Tío, un dios con aspecto de diablo. Antes de empezar siempre hacen una oración a la Pachamama (madre tierra) para que todo vaya bien, vertiendo un alcohol de 96C bebible, que nosotros también probamos e hicimos el ritual. Posteriormente le dan ofrendas al Tío (bebidas, coca, comida..), y si ocurre una desgracia dicen que es porque el Tío no estaba contento.
Nuestro siguiente destino era Uyuni, dónde haríamos un recorrido por el Suroeste de Bolívia.
viernes, 25 de febrero de 2011
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

que guay!!quiero ver fotos!!!!anda que no parais ehhhh!!!besitosss
ResponderEliminar