domingo, 27 de febrero de 2011
viernes, 25 de febrero de 2011
Entrando en nuevas tierras...Bolivia!!
Dejamos las playas de Brasil, para llegar al país más alto del mundo, Bolivia. Nuestra primera parada fue Santa Cruz, una ciudad moderna dentro de la tradicional Bolivia, así que aprovechando sus modernidades fuimos al cine después de más de un año! Y…éramos 6 en la sala!
Al día siguiente partimos hacia la Paz, donde íbamos a encontrarnos con los padres de Blanca. La llegada fue dura pues no esperábamos tanto frío, pero claro estando a más de 3600m! La Paz es una ciudad caótica y encantadora, que se encuentra en un literal agujero, limitado por la ciudad de El Alto, a 4000m. Sus habitantes visten típicamente, todas las mujeres con enormes faldas, mantones, trenzas largas y un bombín! Son muy graciosas y todas muestran sus ventas, desde telas, humitas y empanadas, hasta embriones de lama y artilugios para hacer magia.
Una vez llegada la visita, organizamos una ruta en 4X4 hacia Cochabamba, Sucre, Potosí y acabar en Uyuni. Todas las ciudades mantenían el mismo perfil colonial, con una plaza central arcada, calles estrechas y empinadas que ponían de manifiesto la dificultad añadida por la altura y mercados repletos de colores.
Sus habitantes iban variando en su indumentaria, así como también en la lengua hablada (quechua, aimara e incluso guaraní). En Cochabamba llevan sombreros blancos y en los alrededores de Sucre viven tribus en que los hombres usan casquetes y las mujeres sombreros de copa de colores, y mantas.
Las carreteras fueron más difíciles de lo que pensábamos, pues no eran todas tan transitadas. Sin embargo, gracias a ello pudimos conocer aldeas andinas situadas a más de 4500m y lindos pueblecitos rurales extendidos por sus altiplanos, quienes esconden mucha belleza, auntenticidad y paisajes de lo más curiosos, poblados por miles y miles de llamas. Por otro lado, parecía que hiciéramos una ginmcama, seguiendo desvíos que no mostraban ningún destino, cruzar ríos, pelearnos con los autobuses, comer mucho polvo!! Y por supuesto sumar horas y horas por pocos kilómetros.
En Sucre conocimos el típico mercado dominical en la aldea de Tarabuco, donde acuden todos los habitantes de los alrededores para comprar todos los objetos cotidianos, y comer en los patios comunitarios. En Potosí, conocimos la explotación minera; la ciudad más alta del mundo, y eso no afecta a que todas las calles estén en subida, claro!Está protegida por el cerro Rico, la minería es el motor de la ciudad. Fuimos a conocer las minas y lo hicimos de tan cerca que tuvimos en nuestras manos la dinamita que usan, nos metimos en túneles donde había que pasar estirados y masticamos coca para poder superar la falta de oxígeno. Sin embargo, lo peor era ver que ese, era el día a día de muchos mineros, arrastrarse sin oxigeno, dinamitar, y mantenerse debajo de la tierra durante 8horas picando una pared. Jóvenes que habían empezado a los 10 años, y que lógicamente era lo único que sabían hacer. Dicha visita fue muy impactante, pues los métodos empleados son los mismos que en el siglo pasado, sin embargo la plata ya empieza a extinguirse, y aunque se siguen extrayendo otros minerales, no le queda mucha vida minera a este cerro. Los mineros adoran y creen en el Tío, un dios con aspecto de diablo. Antes de empezar siempre hacen una oración a la Pachamama (madre tierra) para que todo vaya bien, vertiendo un alcohol de 96C bebible, que nosotros también probamos e hicimos el ritual. Posteriormente le dan ofrendas al Tío (bebidas, coca, comida..), y si ocurre una desgracia dicen que es porque el Tío no estaba contento.
Nuestro siguiente destino era Uyuni, dónde haríamos un recorrido por el Suroeste de Bolívia.
Al día siguiente partimos hacia la Paz, donde íbamos a encontrarnos con los padres de Blanca. La llegada fue dura pues no esperábamos tanto frío, pero claro estando a más de 3600m! La Paz es una ciudad caótica y encantadora, que se encuentra en un literal agujero, limitado por la ciudad de El Alto, a 4000m. Sus habitantes visten típicamente, todas las mujeres con enormes faldas, mantones, trenzas largas y un bombín! Son muy graciosas y todas muestran sus ventas, desde telas, humitas y empanadas, hasta embriones de lama y artilugios para hacer magia.
Una vez llegada la visita, organizamos una ruta en 4X4 hacia Cochabamba, Sucre, Potosí y acabar en Uyuni. Todas las ciudades mantenían el mismo perfil colonial, con una plaza central arcada, calles estrechas y empinadas que ponían de manifiesto la dificultad añadida por la altura y mercados repletos de colores.
Sus habitantes iban variando en su indumentaria, así como también en la lengua hablada (quechua, aimara e incluso guaraní). En Cochabamba llevan sombreros blancos y en los alrededores de Sucre viven tribus en que los hombres usan casquetes y las mujeres sombreros de copa de colores, y mantas.
Las carreteras fueron más difíciles de lo que pensábamos, pues no eran todas tan transitadas. Sin embargo, gracias a ello pudimos conocer aldeas andinas situadas a más de 4500m y lindos pueblecitos rurales extendidos por sus altiplanos, quienes esconden mucha belleza, auntenticidad y paisajes de lo más curiosos, poblados por miles y miles de llamas. Por otro lado, parecía que hiciéramos una ginmcama, seguiendo desvíos que no mostraban ningún destino, cruzar ríos, pelearnos con los autobuses, comer mucho polvo!! Y por supuesto sumar horas y horas por pocos kilómetros.
En Sucre conocimos el típico mercado dominical en la aldea de Tarabuco, donde acuden todos los habitantes de los alrededores para comprar todos los objetos cotidianos, y comer en los patios comunitarios. En Potosí, conocimos la explotación minera; la ciudad más alta del mundo, y eso no afecta a que todas las calles estén en subida, claro!Está protegida por el cerro Rico, la minería es el motor de la ciudad. Fuimos a conocer las minas y lo hicimos de tan cerca que tuvimos en nuestras manos la dinamita que usan, nos metimos en túneles donde había que pasar estirados y masticamos coca para poder superar la falta de oxígeno. Sin embargo, lo peor era ver que ese, era el día a día de muchos mineros, arrastrarse sin oxigeno, dinamitar, y mantenerse debajo de la tierra durante 8horas picando una pared. Jóvenes que habían empezado a los 10 años, y que lógicamente era lo único que sabían hacer. Dicha visita fue muy impactante, pues los métodos empleados son los mismos que en el siglo pasado, sin embargo la plata ya empieza a extinguirse, y aunque se siguen extrayendo otros minerales, no le queda mucha vida minera a este cerro. Los mineros adoran y creen en el Tío, un dios con aspecto de diablo. Antes de empezar siempre hacen una oración a la Pachamama (madre tierra) para que todo vaya bien, vertiendo un alcohol de 96C bebible, que nosotros también probamos e hicimos el ritual. Posteriormente le dan ofrendas al Tío (bebidas, coca, comida..), y si ocurre una desgracia dicen que es porque el Tío no estaba contento.
Nuestro siguiente destino era Uyuni, dónde haríamos un recorrido por el Suroeste de Bolívia.
miércoles, 9 de febrero de 2011
Cataratas de Iguazú y las playas de Brasil
Para haber explorado definitivamente Argentina nos faltaba pisar y percibir una de sus maravillas…Las cataratas! Así que siendo tres cruzamos de nuevo la frontera y nos metimos en este enorme parque que su entrada nos recordaba a Port Aventura! Nada más empezar a caminar por sus caminos, descubrimos un animal nuevo, un coatíe, al que más adelante empezamos a ver por todos lados. Estuvimos todo el día cerca de la catarata, observándola por sus diferentes ángulos e incluso nos acercamos tanto a ella que nos dimos una buena ducha!! La verdad…algo increíble, una maravilla de este planeta, toneladas y toneladas de agua movidos por una gran fuente de fuerza junto con la gravedad.
Dejamos definitivamente Argentina para conocer el país brasileiro! Samba!! Nos fuimos directos a Florianopolis, en la isla de Santa Caterina, desde donde alquilamos un coche para recorrer primero la costa, y posteriormente instalarnos en la isla.
La primera parada fue Praia do Rosa, un tranquilo lugar en el cual nos alojamos en el bungalow donde el coche decidió pararse…por suerte no paso nada y en menos de 3horas nos trajeron otro para intercambiarlo, pero el follón para falar en Portuguesh ….
Recorrimos sus playas, aunque entre chaparrones, y pusimos a prueba nuestro equilibrio practicando Sandboard!! Surf en la arena! Fue de lo más divertido…aunque más de alguna torta hubo.
Cuando volvimos a la isla decidimos instalarnos en Armaçao, un pueblo de pescadores que nos ofreció un pisito con vistas al mar. Desde allí recorrimos el sur de la isla, ya que éste nos pareció más auténtico que el norte, el cual estaba mucho más urbanizado. Los días soleados aparecieron y junto a ellos las quemaduras en nuestra piel…una sombrilla no hubiera estado mal, para los días siguientes. Descubrimos la playa más bella andando más de una hora por la selva, y la recompensa fue grata, y un buen nubarrón se hizo cargo de taparnos el sol.
Después de unos cuantos días de playa volvimos a la ciudad de Florianópolis, donde nos despedimos de Adriana, y empezamos a preparar nuestro siguiente destino, Bolivia!
Dejamos definitivamente Argentina para conocer el país brasileiro! Samba!! Nos fuimos directos a Florianopolis, en la isla de Santa Caterina, desde donde alquilamos un coche para recorrer primero la costa, y posteriormente instalarnos en la isla.
La primera parada fue Praia do Rosa, un tranquilo lugar en el cual nos alojamos en el bungalow donde el coche decidió pararse…por suerte no paso nada y en menos de 3horas nos trajeron otro para intercambiarlo, pero el follón para falar en Portuguesh ….
Recorrimos sus playas, aunque entre chaparrones, y pusimos a prueba nuestro equilibrio practicando Sandboard!! Surf en la arena! Fue de lo más divertido…aunque más de alguna torta hubo.
Cuando volvimos a la isla decidimos instalarnos en Armaçao, un pueblo de pescadores que nos ofreció un pisito con vistas al mar. Desde allí recorrimos el sur de la isla, ya que éste nos pareció más auténtico que el norte, el cual estaba mucho más urbanizado. Los días soleados aparecieron y junto a ellos las quemaduras en nuestra piel…una sombrilla no hubiera estado mal, para los días siguientes. Descubrimos la playa más bella andando más de una hora por la selva, y la recompensa fue grata, y un buen nubarrón se hizo cargo de taparnos el sol.
Después de unos cuantos días de playa volvimos a la ciudad de Florianópolis, donde nos despedimos de Adriana, y empezamos a preparar nuestro siguiente destino, Bolivia!
martes, 8 de febrero de 2011
Descubriendo el norte de Argentina
El descubrimiento del Norte de Argentina, fue diferente a lo que pensamos, nos encontramos con pueblos más auténticos, de carácter más nativo, la mayoría parecían más bolivianos que argentinos.
De cara a la economía, fue un paréntesis a la sudamerica conocida y cara, ya que era mucho más barato, tanto el alojamiento (recordándonos a Asia), como la comida.
Lo único malo, fue que las fechas elegidas para descubrir el Norte, eran las fechas elegidas por los universitarios argentios, así que los quilombos, estaban asegurados, gustase o no jeje
Iniciamos la exploración por la bonita aldea llamada Purmamarca, donde un cerro, llamado el de los 7 colores, rodea el pueblo y puedes relajarte admirando la belleza desde las alturas. De allí también fuimos a visitar las grandes Salinas, una superficie de aproximadamente 35km de largo, repleta de una capa superficial de sal, la cual la podías confundir con hielo!!!! Para llegar pasamos por un puerto a 4000m de altura, penetrándonos en el famoso altiplano boliviano, donde uno casi ni lo percataba!!!
La siguiente parada, fue Humahuaca, un lugar aún más carismático, donde al descubrir el lugar para dormir más barato de argentina, nos instalamos por una semana, bien acompañados por tres simpáticos perros.
El escenario era más bien curioso, ya que era completamente árido, con cactus enormes que decoraban los extraños cerros. Cada dia, nos acompañaba un buen chaparrón de pocos minutos, aunque era mejor estar bajo cubierto. Desde allí visitamos diferentes pueblos de los alrededores, como Tilcara, la comunidad aborigen Yavi y pequeñas aldeas. Todas ellas de casas de adobe y ambiente tradicional.
Una vez cumplido nuestra permanencia relajada en estos lindos pueblos, nos dirigimos a Asunción para recoger a Adriana, la hermana de Alberto,una visita más en esta aventura.
De cara a la economía, fue un paréntesis a la sudamerica conocida y cara, ya que era mucho más barato, tanto el alojamiento (recordándonos a Asia), como la comida.
Lo único malo, fue que las fechas elegidas para descubrir el Norte, eran las fechas elegidas por los universitarios argentios, así que los quilombos, estaban asegurados, gustase o no jeje
Iniciamos la exploración por la bonita aldea llamada Purmamarca, donde un cerro, llamado el de los 7 colores, rodea el pueblo y puedes relajarte admirando la belleza desde las alturas. De allí también fuimos a visitar las grandes Salinas, una superficie de aproximadamente 35km de largo, repleta de una capa superficial de sal, la cual la podías confundir con hielo!!!! Para llegar pasamos por un puerto a 4000m de altura, penetrándonos en el famoso altiplano boliviano, donde uno casi ni lo percataba!!!
La siguiente parada, fue Humahuaca, un lugar aún más carismático, donde al descubrir el lugar para dormir más barato de argentina, nos instalamos por una semana, bien acompañados por tres simpáticos perros.
El escenario era más bien curioso, ya que era completamente árido, con cactus enormes que decoraban los extraños cerros. Cada dia, nos acompañaba un buen chaparrón de pocos minutos, aunque era mejor estar bajo cubierto. Desde allí visitamos diferentes pueblos de los alrededores, como Tilcara, la comunidad aborigen Yavi y pequeñas aldeas. Todas ellas de casas de adobe y ambiente tradicional.
Una vez cumplido nuestra permanencia relajada en estos lindos pueblos, nos dirigimos a Asunción para recoger a Adriana, la hermana de Alberto,una visita más en esta aventura.
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