miércoles, 22 de diciembre de 2010
Ushuaia, el auténtico fin del mundo?
Y...llegamos al fín del mundo, Ushuaia, la ciudad más austral. Después de haber pasado nuestras últimas horas en Calafate, jugando en el casino, una ganando más dinero que otros..nos esperaba un largo viaje en autobús. El cual, después de cruzar el estrecho de Magallanes, se alargó 5horas más debido a una avería. Así que llegamos a dicha ciudad de madrugada, sin permitirnos contemplarla hasta el día siguiente. Nos levantamos pronto con un día soleado (extraño en este lugar) y aprovechamos para pasear por el parque nacional Tierra de fuego. Allí disfrutamos de las bellas vistas costeras de los fiordos, de la vegetación típica de la zona, del fruto típico de aquí, el llao llao (el cual se parece más a un hongo que a nada) y empezamos a percibir el afán por repetir y repetir que nos encontrábamos en el fin del mundo! Lo podíamos leer en todas partes!
Un dato histórico curioso, es que la ciudad fue levantada por manos prisioneras, originariamente una colonia penal. La prisión convertida hoy en día en un museo cargado de historia, el cual fuimos a visitar dos días seguidos!!
El últimos día, después de la despedida de Carol y Mireia, aprovechamos que no llovía para hacer una excursión por el canal de Beagle. Donde pudimos disfrutar de unas vistas magníficas que nos recordaban a Nueva Zelanda, montañas nevadas, leones marinos (aquí llamados lobos), los mismos pájaros, y la misma belleza natural. Añadiendo el Faro Eclaireurs, vendido como el del fin del mundo, y aunque realmente no lo es, nos resultó igual de bello que si lo fuera.
También descendimos en una islita, en la cual nos transportamos a la época de los aborígenes nómadas, viendo los agujeros en los que vivían, y contemplamos algunas extrañeces de la vegetación como la flor del Edelwais ( que únicamente crece en las alturas) y muestras vegetativas de la pureza, de la no contaminación.
De vuelta, nos estrenamos como capitanes y nos despedimos de esta fría y lluviosa ciudad para ir hacia el Bolsón.
Un dato histórico curioso, es que la ciudad fue levantada por manos prisioneras, originariamente una colonia penal. La prisión convertida hoy en día en un museo cargado de historia, el cual fuimos a visitar dos días seguidos!!
El últimos día, después de la despedida de Carol y Mireia, aprovechamos que no llovía para hacer una excursión por el canal de Beagle. Donde pudimos disfrutar de unas vistas magníficas que nos recordaban a Nueva Zelanda, montañas nevadas, leones marinos (aquí llamados lobos), los mismos pájaros, y la misma belleza natural. Añadiendo el Faro Eclaireurs, vendido como el del fin del mundo, y aunque realmente no lo es, nos resultó igual de bello que si lo fuera.
También descendimos en una islita, en la cual nos transportamos a la época de los aborígenes nómadas, viendo los agujeros en los que vivían, y contemplamos algunas extrañeces de la vegetación como la flor del Edelwais ( que únicamente crece en las alturas) y muestras vegetativas de la pureza, de la no contaminación.
De vuelta, nos estrenamos como capitanes y nos despedimos de esta fría y lluviosa ciudad para ir hacia el Bolsón.
domingo, 19 de diciembre de 2010
sábado, 18 de diciembre de 2010
viernes, 17 de diciembre de 2010
jueves, 16 de diciembre de 2010
Por la ruta 40 de la Patagonia, El Calafate, El Chaltén y Torres del Paine
Después de casi 40 horas viajando en colectivo y con alguna parada en pueblos totalmente desérticos y sin asfalto, llegamos a El Calafate, ciudad internacionalmente conocida por el espectacular glaciar Perito Moreno. Esa misma tarde volvimos a reencontrarnos con Carol y Mireia y planificamos lo que sería nuestra estancia por esa maravillosa zona. Alquilamos un coche para 6 días y así podíamos movernos libremente y fácilmente.
El Calafate no tenía nada, más bien es un pueblo grande repleto de turistas. Así que al día siguiente emprendimos camino hacia el glaciar mundialmente conocido, el Perito Moreno. El único glaciar en el mundo que no retrocede, y por consiguiente está en equilibrio. Contiene tal grueso de nieve en el inicio del glaciar, que en vez de retroceder (como ocurre normalmente), éste avanza, con lo que todo lo que gana diariamente (unos 2 metros), lo pierde, así ni crece ni retrocede, y lo podremos disfrutar por mucho tiempo.Es tan grande y tan impresionante que no parece ni un glaciar, un bloque de hielo enorme, perfecto y bello, que te hace retroceder a la era glaciar.
Nos pusimos unos crampones y pisamos dicho hielo recorriendo solo una parte de sus 14 km de largo y 3 de ancho, una experiencia especial e inolvidable. Despues de estar encima de él, nos retiramos un poco para observarlo desde diferentes ángulos, esperando visualizar algún desprendimiento de los que habíamos estado oyendo mientras nos encontrábamos en su falda. Y si!! conseguimos ver unos cuantos!! bloques de hielo deslizándose uniformemente y en milesimas de segundo rompían la tranquilidad del lago que le envuelve, creando más movimientos y más oleaje que recrea dicha actividad una y otra vez. Mientras, una fina nevada nos recordaba que se acercaban las fiestas de navidad aunque estuviéramos en verano!
La siguiente visita fue El Chaltén, así que conducimos por la famosa ruta 40 de la patagonia, observando contínuamente la cordillera de los andes a un lado, con lagos, y múltiples guanacos en libertad, una mezcla de camello y lama muy bonitos. Hasta llegar a nuestro destino, nos acomodamos y fuimos a explorar la zona, la primera parada el lago del desierto.
Los dos días consecutivos subimos por las montañas para observar de más cerca la meca de los escaladores, el cerro Torres y el Fitz Roy, dos agujas con paredes totalmente lisas que sólo observarlas asustaban. Fueron dos caminatas muy lindas, la primera, inicialmente con frío, viento y poca visibilidad, pero al llegar a la cima el cielo se esclareció unos segundos para que pudieramos ver el Fitz Roy en su totalidad. La segunda fue más tranquila y el cielo nos acompaño con un día iluminado y claro como pocos tienen, así que lo agradecimos disfrutando de la vista del cerro Torres (uno de los más dificiles de ver) y de los dos glaciares que le acompañan terminando en un precioso lago sobrevolado por enormes cóndors.
Inmersos en este ambiente montañero nuestro siguiente destino fue, Torres del Paine, un parque nacional en Chile el cual, con sus ventiscas a mil nudos, puso a prueba la pieza de auto que llevábamos (no muy diferenciado de las viejas glorias que aquí conducen y que desafían la mecánica por completo). Superamos la avalancha de los vientos y entramos en dicho parque, donde nos sentíamos como en un cuento de hadas por la immensa belleza que nos rodeaba. Pero claro, algo tan bello, no se dejaba tocar y el viento seguía poniendo a prueba nuestro balance y peso. Montañas blancas, prados verdes, y lagos azules, una composición de colores tan viva que engendraba más y más vivencia; guanacos, flamencos, zorros.... pura naturaleza!
Después de dormir en un carísimo refugio, madrugamos para ascender al mirador de las Torres del Paine, tres paredes verticales con un lago reposando en sus pies. La noche anterior nos estuvieron mareando de cómo subir a dicho mirador, y metiéndonos miedo en el cuerpo de su gran dificultad. Eso solo sirvió para dudar más y más, aunque al final resultó una excursión como otras, donde la meta fue espectacular y sólo observable por unos instantes, pues el viento y el frío no nos había abandonado. Incluso en el famoso paso de los vientos, debíamos agarrarnos a las piedras y esperar que las rachas de viento más fuertes pasaran para poder seguir. Un viento indescriptible sólo comprendido por la sensación; y que en algún momento llegó a ser muy divertido cuando corríamos detrás de un gorro para recuperarlo y el viento no nos dejó parar!
El Calafate no tenía nada, más bien es un pueblo grande repleto de turistas. Así que al día siguiente emprendimos camino hacia el glaciar mundialmente conocido, el Perito Moreno. El único glaciar en el mundo que no retrocede, y por consiguiente está en equilibrio. Contiene tal grueso de nieve en el inicio del glaciar, que en vez de retroceder (como ocurre normalmente), éste avanza, con lo que todo lo que gana diariamente (unos 2 metros), lo pierde, así ni crece ni retrocede, y lo podremos disfrutar por mucho tiempo.Es tan grande y tan impresionante que no parece ni un glaciar, un bloque de hielo enorme, perfecto y bello, que te hace retroceder a la era glaciar.
Nos pusimos unos crampones y pisamos dicho hielo recorriendo solo una parte de sus 14 km de largo y 3 de ancho, una experiencia especial e inolvidable. Despues de estar encima de él, nos retiramos un poco para observarlo desde diferentes ángulos, esperando visualizar algún desprendimiento de los que habíamos estado oyendo mientras nos encontrábamos en su falda. Y si!! conseguimos ver unos cuantos!! bloques de hielo deslizándose uniformemente y en milesimas de segundo rompían la tranquilidad del lago que le envuelve, creando más movimientos y más oleaje que recrea dicha actividad una y otra vez. Mientras, una fina nevada nos recordaba que se acercaban las fiestas de navidad aunque estuviéramos en verano!
La siguiente visita fue El Chaltén, así que conducimos por la famosa ruta 40 de la patagonia, observando contínuamente la cordillera de los andes a un lado, con lagos, y múltiples guanacos en libertad, una mezcla de camello y lama muy bonitos. Hasta llegar a nuestro destino, nos acomodamos y fuimos a explorar la zona, la primera parada el lago del desierto.
Los dos días consecutivos subimos por las montañas para observar de más cerca la meca de los escaladores, el cerro Torres y el Fitz Roy, dos agujas con paredes totalmente lisas que sólo observarlas asustaban. Fueron dos caminatas muy lindas, la primera, inicialmente con frío, viento y poca visibilidad, pero al llegar a la cima el cielo se esclareció unos segundos para que pudieramos ver el Fitz Roy en su totalidad. La segunda fue más tranquila y el cielo nos acompaño con un día iluminado y claro como pocos tienen, así que lo agradecimos disfrutando de la vista del cerro Torres (uno de los más dificiles de ver) y de los dos glaciares que le acompañan terminando en un precioso lago sobrevolado por enormes cóndors.
Inmersos en este ambiente montañero nuestro siguiente destino fue, Torres del Paine, un parque nacional en Chile el cual, con sus ventiscas a mil nudos, puso a prueba la pieza de auto que llevábamos (no muy diferenciado de las viejas glorias que aquí conducen y que desafían la mecánica por completo). Superamos la avalancha de los vientos y entramos en dicho parque, donde nos sentíamos como en un cuento de hadas por la immensa belleza que nos rodeaba. Pero claro, algo tan bello, no se dejaba tocar y el viento seguía poniendo a prueba nuestro balance y peso. Montañas blancas, prados verdes, y lagos azules, una composición de colores tan viva que engendraba más y más vivencia; guanacos, flamencos, zorros.... pura naturaleza!
Después de dormir en un carísimo refugio, madrugamos para ascender al mirador de las Torres del Paine, tres paredes verticales con un lago reposando en sus pies. La noche anterior nos estuvieron mareando de cómo subir a dicho mirador, y metiéndonos miedo en el cuerpo de su gran dificultad. Eso solo sirvió para dudar más y más, aunque al final resultó una excursión como otras, donde la meta fue espectacular y sólo observable por unos instantes, pues el viento y el frío no nos había abandonado. Incluso en el famoso paso de los vientos, debíamos agarrarnos a las piedras y esperar que las rachas de viento más fuertes pasaran para poder seguir. Un viento indescriptible sólo comprendido por la sensación; y que en algún momento llegó a ser muy divertido cuando corríamos detrás de un gorro para recuperarlo y el viento no nos dejó parar!
jueves, 9 de diciembre de 2010
Buenos Aires
Después de unas cuantas horas de la resaca australiana y de intentar adaptarnos al horario sin lograrlo, llegamos a Buenos Aires, la capital del país del tango, de la pasión por el futbol, de las buenas parrillas.....una buena mezcla para reencontrarnos con nuestro destino viajero, con la aventura de nuevo!!!
Qué nos depararía el nuevo continente?? En el hostal nos estaban esperando una nueva visita en nuestra ruta, la hermana de Blanca y una amiga suya. La verdad es que nos costo un poco la adaptación, estuvimos unos dias que no sabiamos bien bien donde estabamos exactamente jeje un buen jet lag!!!
Recorrimos la ciudad durante unos dias, desde el famoso cementerio donde está enterrada eva perón, "evita", pasando por la mítica bombonera (estadio de fútbol del equipo más famoso de argentina, boca juniors), dentro del barrio La Boca, hasta una típica feria llamada feria de los mataderos.
Acto seguido camino de El Calafate, a visitar una increible obra de la naturaleza, el glaciar Perito Moreno.
Qué nos depararía el nuevo continente?? En el hostal nos estaban esperando una nueva visita en nuestra ruta, la hermana de Blanca y una amiga suya. La verdad es que nos costo un poco la adaptación, estuvimos unos dias que no sabiamos bien bien donde estabamos exactamente jeje un buen jet lag!!!
Recorrimos la ciudad durante unos dias, desde el famoso cementerio donde está enterrada eva perón, "evita", pasando por la mítica bombonera (estadio de fútbol del equipo más famoso de argentina, boca juniors), dentro del barrio La Boca, hasta una típica feria llamada feria de los mataderos.
Acto seguido camino de El Calafate, a visitar una increible obra de la naturaleza, el glaciar Perito Moreno.
lunes, 6 de diciembre de 2010
martes, 30 de noviembre de 2010
El gran desierto rojo!!!!!
Después de despedirnos por última y definitiva vez de Avalon Beach, cogimos el avión hacia las tierras aborígenes, las tierras sagradas, o al menos que lo fueron!!!
La llegada fue como la esperábamos, con una ola de calor que nos azotó bruscamente, una vez en tierra nos pusimos manos a la obra, coche cargado de gasolina!!!!!muuuuuuy importante y a descubrir esas rojas tierras!!!
Lo primero que vimos, ya nos impactó, porque estaba claro, el sitio era turístico, así que en medio de la nada un enorme resort donde había de todo, eso sí los precios multiplicados, la gasolina estaba a 2$ el litro!!!!!!impresionante.
Como es evidente, nosotros cogimos la mejor habitación de todas, una plaza de parquing situada a la sombra de un árbol jeje
Estuvimos cuatro días, donde no paramos de desertizarnos jiji queríamos solidarizarnos con los aborígenes, ir desnudos, descalzos, comiendo insectos, no bebiendo agua......aunque viendo que el aire acondicionado del coche funcionaba de maravilla, que una coca cola fresca sentaba como el mejor sorbo de nuestra vida, y que el suelo quemaba horrores, dejamos los sentimientos de un lado....
Eso sí, nos empapamos de la cultura de esta gente que el gobierno australiano ha querido eliminar sin más, que ya casi han desaparecido, y que tenían tanto que enseñar!
El ULURU, la roca sagrada, la más grande del mundo, la que la gente quiere subir pero la cultura dice que es una falta de respeto, la roca que es como un iceberg, ya que se hunde más de 6 km....se alza majestuaosamente en medio de la nada, una impresión única donde puedes dejarte fluir por la energía que lleva consigo. Y entonces te acuerdas de toda la gente que te dice "vais a ver una simple roca? pfff", y sabes que no han estado ahí.
También estuvimos visitando las Olgas, también sagrado para la cultura abo, y King's Canyon, donde de la nada surgen verdaderos jardines del Edén, debido a la cantidad de ríos subterráneos que recorren todo el desierto, y donde puedes ver vegetación que sobresale de la roca.
Tanto el Uluru como las Olgas tienen su origen como continuación de la cordillera del Himalaya!!!!oir para creer!!!
Después de la magnífica experiencia de descubrir un lugar sagrado para la cultura aborigen, y de nuestra satisfacción por vivirlo, pusimos rumbo a nuestra última noche en Australia. En Sidney, donde con el afán de alargar y alargar el viaje fuimos al Casino a probar fortuna.
Al día siguiente dirección aeropuerto, cambio de chip; nuevo país, nuevo continente, nueva vida. Bye bye Australia, allá vamos boludos!!!!
La llegada fue como la esperábamos, con una ola de calor que nos azotó bruscamente, una vez en tierra nos pusimos manos a la obra, coche cargado de gasolina!!!!!muuuuuuy importante y a descubrir esas rojas tierras!!!
Lo primero que vimos, ya nos impactó, porque estaba claro, el sitio era turístico, así que en medio de la nada un enorme resort donde había de todo, eso sí los precios multiplicados, la gasolina estaba a 2$ el litro!!!!!!impresionante.
Como es evidente, nosotros cogimos la mejor habitación de todas, una plaza de parquing situada a la sombra de un árbol jeje
Estuvimos cuatro días, donde no paramos de desertizarnos jiji queríamos solidarizarnos con los aborígenes, ir desnudos, descalzos, comiendo insectos, no bebiendo agua......aunque viendo que el aire acondicionado del coche funcionaba de maravilla, que una coca cola fresca sentaba como el mejor sorbo de nuestra vida, y que el suelo quemaba horrores, dejamos los sentimientos de un lado....
Eso sí, nos empapamos de la cultura de esta gente que el gobierno australiano ha querido eliminar sin más, que ya casi han desaparecido, y que tenían tanto que enseñar!
El ULURU, la roca sagrada, la más grande del mundo, la que la gente quiere subir pero la cultura dice que es una falta de respeto, la roca que es como un iceberg, ya que se hunde más de 6 km....se alza majestuaosamente en medio de la nada, una impresión única donde puedes dejarte fluir por la energía que lleva consigo. Y entonces te acuerdas de toda la gente que te dice "vais a ver una simple roca? pfff", y sabes que no han estado ahí.
También estuvimos visitando las Olgas, también sagrado para la cultura abo, y King's Canyon, donde de la nada surgen verdaderos jardines del Edén, debido a la cantidad de ríos subterráneos que recorren todo el desierto, y donde puedes ver vegetación que sobresale de la roca.
Tanto el Uluru como las Olgas tienen su origen como continuación de la cordillera del Himalaya!!!!oir para creer!!!
Después de la magnífica experiencia de descubrir un lugar sagrado para la cultura aborigen, y de nuestra satisfacción por vivirlo, pusimos rumbo a nuestra última noche en Australia. En Sidney, donde con el afán de alargar y alargar el viaje fuimos al Casino a probar fortuna.
Al día siguiente dirección aeropuerto, cambio de chip; nuevo país, nuevo continente, nueva vida. Bye bye Australia, allá vamos boludos!!!!
martes, 23 de noviembre de 2010
lunes, 22 de noviembre de 2010
Rutilla australiana!!!!!
Sabiendo que todos nuestros lectores estaban deseosos de saber más noticias, y de que nos adentráramos de nuevo a la aventura, así lo hicimos. Después de 2 meses instalados en Avalon Beach, lo más parecido a una casa en 15 meses, nos despedimos de la comodidad de estar ubicados, de nuestra habitación propia, de la gente con quien compartíamos nuestro día a día, de los trabajos duros, y de la dulce playa de Avalon.
Han sido 2 meses en los que hemos aprendido mucho inglés, hemos conocido a gente muy interesante, y nos lo hemos pasado muy bien!! Una pequeña vida a la australiana!
De manera que el lunes pasado alquilamos un coche-casa mobil, y nos adentramos de nuevo a las rutillas! El coche era lo más parecido a una casa, con cocina, nevera, mesas, sillas…increíble!! Y la cama..encima del techo!!! Pero..no pudimos probarla, pues nos llovió todos los días, así que dentro del coche. Al devolver el coche, el hombre nos dijo que era waterproof!! Bueno, bueno…no sabemos si creérnoslo del todo, pero de todas maneras el coche era grande, así que dormir, dormimos.
Conducimos desde Sydney hasta Byron Bay por toda la costa este, según los australianos donde están las playas más bonitas de este país. Fueron 4 días de subida y 2 de bajada, en los cuales descubrimos preciosas playas que nos recordaban a las de New Zealand. Con sus dunas de arena y su vegetación; aunque en vez de encontrar focas, y pingüinos aquí encontramos delfines que se divisaban perfectamente desde la costa. Y en los alrededores, enormes canguros!!
Antes de llegar a Byron Bay, nos desviamos para ir a conocer Nimbin, un pequeño pueblo escondido entre naturaleza de lo más hippie y que vive como una pequeña comunidad amistosa y acogedora.
Recorrimos los cabos de Byron Bay atentos a las salvajes calas y sus enormes olas!! Aquí todos los surferos son buenísimos!! Y claro se regalan con sus acrobacias, que si long board ( y me pongo a andar por encima de la tabla) o short board, y espero la perfecta ola tubera. Como podeis imaginar, nuestro nivel de surf se quedó en Bali, así que en Australia nos hemos contentado con bañarnos en el frío mar de Tasmania.
El último día de ruta salió el sol!! Y aprovechamos para visitar un parque nacional para ver koalas, pues por mucho que les buscábamos en los eucaliptos, no los encontrábamos. Claro, se pasan 18 horas durmiendo al día, así cualquiera! Una vez allí les pudimos ver durmiendo en las ramas, y también pudimos tocar uno!! Que suaves! Son como un muñeco de peluche! Aprovechamos y vimos más aussies animals, como serpientes mortales, dingos, más canguros, y otros animalillos que sólo existen aquí.
De vuelta a Sydney, nos acercamos al hostal para pasar la última noche con nuestros compañeros, así que un poquito de fiesta, y a dormir poco para coger al día siguiente el avión hacia… el outback!! El desierto rojo sagrado, Ayers Rock.
Han sido 2 meses en los que hemos aprendido mucho inglés, hemos conocido a gente muy interesante, y nos lo hemos pasado muy bien!! Una pequeña vida a la australiana!
De manera que el lunes pasado alquilamos un coche-casa mobil, y nos adentramos de nuevo a las rutillas! El coche era lo más parecido a una casa, con cocina, nevera, mesas, sillas…increíble!! Y la cama..encima del techo!!! Pero..no pudimos probarla, pues nos llovió todos los días, así que dentro del coche. Al devolver el coche, el hombre nos dijo que era waterproof!! Bueno, bueno…no sabemos si creérnoslo del todo, pero de todas maneras el coche era grande, así que dormir, dormimos.
Conducimos desde Sydney hasta Byron Bay por toda la costa este, según los australianos donde están las playas más bonitas de este país. Fueron 4 días de subida y 2 de bajada, en los cuales descubrimos preciosas playas que nos recordaban a las de New Zealand. Con sus dunas de arena y su vegetación; aunque en vez de encontrar focas, y pingüinos aquí encontramos delfines que se divisaban perfectamente desde la costa. Y en los alrededores, enormes canguros!!
Antes de llegar a Byron Bay, nos desviamos para ir a conocer Nimbin, un pequeño pueblo escondido entre naturaleza de lo más hippie y que vive como una pequeña comunidad amistosa y acogedora.
Recorrimos los cabos de Byron Bay atentos a las salvajes calas y sus enormes olas!! Aquí todos los surferos son buenísimos!! Y claro se regalan con sus acrobacias, que si long board ( y me pongo a andar por encima de la tabla) o short board, y espero la perfecta ola tubera. Como podeis imaginar, nuestro nivel de surf se quedó en Bali, así que en Australia nos hemos contentado con bañarnos en el frío mar de Tasmania.
El último día de ruta salió el sol!! Y aprovechamos para visitar un parque nacional para ver koalas, pues por mucho que les buscábamos en los eucaliptos, no los encontrábamos. Claro, se pasan 18 horas durmiendo al día, así cualquiera! Una vez allí les pudimos ver durmiendo en las ramas, y también pudimos tocar uno!! Que suaves! Son como un muñeco de peluche! Aprovechamos y vimos más aussies animals, como serpientes mortales, dingos, más canguros, y otros animalillos que sólo existen aquí.
De vuelta a Sydney, nos acercamos al hostal para pasar la última noche con nuestros compañeros, así que un poquito de fiesta, y a dormir poco para coger al día siguiente el avión hacia… el outback!! El desierto rojo sagrado, Ayers Rock.
martes, 16 de noviembre de 2010
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