Llegamos de nuevo a India, y nos sorprendio la primera ciudad visitada del estado de Uttarkhal, Nainital. Una ciudad moderna, limpia, sin mucha pobreza y con teleferico!!! La joya de India!Desde alli podiamos contemplar unas vistas increibles de la inacabable cordillera del Himalaya! Nos relajamos en su lago (fruto de la caida de un ojo de una diosa), paseamos, visitamos sus templos y recordamos como eran los indios! de nuevo nos salieron amigos por todas partes que nos preguntaban si les olvidariamos, mientras nos daban sus telefonos!!jeje
Seguimos la ruta hacia Haridwar, ciudad sagrada por la que pasa el Ganges. Al llegar nos resulto caotica, como el resto de ciudades de India, con mucho trafico y movimiento, pero Haridwar aguardaba algo mas detras de sus calles. Anduvimos por ella y subimos a sus templos mas famosos, donde podias pedir un deseo y se te cumplia, teniendo cuidado siempre con los monos que nos vigilaban de cerca! Para subir al templo cruzamos un puente, que se movia continuamente cada vez que pasaban coches, camiones...y todo el mundo nos saludaba y sonreia. (es una ciudad donde no hay mucho turismo y los indios se mostraron muy acogedores frente a nosotros), mientrastanto un monton de chabolas se ramificaban al lado del rio; aunque para ellos eran sus felices casa y no sentian que fuesen chabolas como para nosotros, se conforman con su nivel de vida, seguramente por el ciclo de las reencarnaciones. Mas adelantes nos encontramos con ese monton de basura en el que la gente remueve y remueve sin saber nosotros que estan buscando, acompanados de vacas y cerdos.
Por la noche, en el atardecer se nos ofrecia una bella ceremonia, la Ganga arti, en la cual todos nos sentabamos a las orillas del Ganges (a nosotros nos pusieron en la primera fila del ghat), y cuando el sol bajaba dejamos que surcara por sus aguas una ofrenda (un hoja llena de flores y una vela encendida), mientrastanto nos acompanaban sus cantos y oraciones, que poco a poco fueron creciendo. Los sadhus (sacerdotes), dirigian dicho orden, asi como tambien, cuando empezar a encender todos los fuegos mientras seguian cantando. Fue una experiencia preciosa y pudimos vivirla internamente e intensamente con ellos. Eso nos escondia Haridwar, un ambiente espiritual que nos acompano en esa tarde y que nos llevamos como recuerdo.
Al dia siguiente nos dirigimos a Risikesh, otra ciudad sagrada, donde nace el Ganges, y con mucho mas nombre que Haridwar, pero...lo cierto es que nos decepciono un poco. Habia tanto turismo y tanto comercio de yoga, y misticismo que dejaba de serlo en absoluto. No sabias quien te enganaba y quien no...asi que tomamos unas clases de yoga en el ashram donde dormimos (otra decepcion, pues en vez de parecer un templo, parecia un hotel con todo tipo de comisiones y con mas prisas para cobrar que en ningun otro sitio), paseamos por sus extranas playas que habia alrededor del rio, y nos quedamos con el verdadero recuerdo de nuestro especial Ganga arti en Haridwar.
Finalmente, dejamos Risikesh para iniciar un viaje de casi 40 horas hasta Kolkata, donde estamos ahora, aunque lo hicimos en dos dias para que no fuera tan sobrecargante. Pero cansado...lo fue.
jueves, 10 de diciembre de 2009
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