Debido a circunstancias indianas ha habido un pequeno retraso en el blog...lo sentimos mucho queridos lectores. Intentaremos poneros al dia con un resumen de estos ultimos dias...
Nos fuimos de Delhi hartos de toda la presion que conlleva una gran ciudad, pobre, sucia, sin asfaltar, llena de mendigos y enfermos.
Asi que cogimos las mochilas y empezamos la ruta del triangulo de oro. Iniciandolo con un tren , transporte recomendado para visitar el pais, namas subir la gente ya estaba atenta a nosotros, y pasada una hora ya estabamos debatiendo sobre las diferencias entre oriente y occidente, con un hombre aparentemente sabio. los vagones tienen sus cucarachas, sus suciedades, pero son autenticos, y pudimos llegar a dormir!!! no paran de pasar ninos pobres que son obligados a hacer monerias por sus madres, gente con poleo, travestis bastante peculiares... y un monton de delicias de comida india, que no probamos, porque nuestros companeros de vagon se encargaban de ofrecernos todo aquello que tenian!! Como decirles que no!!
Estuvimos dos dias en Agra, evitando conductores de Rickshaw que no nos dejaban en paz. El segundo dia nos levantamos a las 5 de la manana para ver el amanecer en el taj mahal, que maravilla!!!! pero que caro!!!!
Ese mismo dia, cogimos otro tren hacia jaipur, y mientras lo esperabamos vimos una nueva faceta de la cultura india. Un pobre, muy pobre, se nos acerco a nosotros, un sick le dio 5 rp para que se fuera, y ahi seguia, pegado como una lapa, asi que ellos mismos se encargaron, no de muy buenas maneras, de quitarnoslo de encima. Es decir, el pobrecillo recibio...unos cuantos punetazos...y una buena paliza. Mientras, nosotros...intentando no mirar las ratitas...
Llegamos a jaipur, y nos hicimos "amigos" de nuestros conductores de Rickshaw, fuimos explorando todo el dia, y al atardecer llegamos al templo de los monos, donde a parte de cantidades y cantidades de monos, nos bendicieron a nosotros y a toda la familia con tika (pintandonos), pulserita y dulces sagrados. Despues quisimos conocer mas de cerca a los monitos, asi que les dimos la manita y les dimos comidita!!! Tienen manos de bebe!!
Por la noche nos fuimos con nuestros nuevos amigos a tomar un chai "te indio" a la estacion, y conversamos con ellos y con todos los que se acercaban, que no eran pocos!! Asi nos despedimos de ellos y nos adentramos un poco mas en el dia a dia de un conductor de Rickshaw! Ahi ya nos sentiamos mas en la india profunda!!
Salimos para Pushkar, lugar sagrado para los peregrinos, donde van a banarse al lago, y a pedir y bendecir sus vidas y las de sus familias! Pensabamos encontrar dichos peregrinos...pero...resulta que el lago esta vacio!! Y no hay peregrinos...jooop. Hace 6 meses se dieron cuenta de que estaba demasiado sucio (sera de las impurezas de los peregrinos???) asi, que menos mal se decidieron a limpiarlo....y se tomaron su tiempo. A pesar de ello, tienen dos balsas con agua sagrada, donde nos hicieron lavarnos las manos, para darnos suerte..y logicamente despues venia el timo en el que no caimos pq ya sabiamos de que iba!
Ahora volvemos de realizar una excursion motera!! con nuestra primera lupita india, de una india rebelde que nos la ha dejado. Explorando estas carreteras, evitando atropellar cabras, vacas, camellos, personas, bufalos, ardillas, monos...hemos llegado a un templo donde la casualidad ha querido que hoy fuera la fiesta de "la diosa madre de todos" y realizaban una fiesta enorme, ofreciendo comida, a todos los que pasaran. Asi que el Sadhu (sacerdote y hombre sagrado), nos ha acogido, y nos hemos sentado con todos ellos para comer lo que nos daban (comida ardiente de picor) y sin cubiertos por supuesto. Pero...todo hay que decirlo cada vez se nos da mejor!! Sobretodo a Alberto, que aun no ha tenido consecuencias gastricas...
Despues de comer, nos hemos adentrado en su fiesta, donde practicaban juegos infantiles, realizados por adultos. Eso si, se dejaban la piel!y hemos tenido "conversaciones" con ninos y mayores, que nos invitaban de nuevo esta noche para seguir la fiesta bailando y quedarnos a dormir en el templo.
De vuelta, contentos por la experiencia vivida, hemos subido a un monte para ver un bonito atardecer.